Hombre trabajando en una escultura de madera de una mujer con cabello trenzado y rasgos africanos, sobre fondo blanco.

Henry Villalobos

Escultor costarricense, oriundo de Guanacaste, nacido en 1973. Descubrió su vocación artística a los 25 años, cuando comenzó un camino creativo impulsado por un talento natural para transformar la madera y la piedra en obras que transmiten equilibrio, sensibilidad y conexión con la naturaleza.

Su trayectoria se caracteriza por la creación de esculturas originales concebidas como una expresión auténtica del diálogo entre la materia, la forma y la emoción humana. Inspirado por la riqueza natural y cultural de Costa Rica, encuentra en las maderas caídas y en proceso de transformación una fuente inagotable de inspiración. Lejos de considerar estas piezas como materiales desechados, reconoce en ellas una historia y una belleza latente que merecen una nueva vida a través del arte.

Especializado en la técnica de la talla directa, Villalobos trabaja íntegramente a mano, permitiendo que cada bloque de madera o piedra revele su propia esencia. Más que imponer una forma preconcebida, establece un diálogo con las vetas, texturas y características naturales del material, descubriendo la escultura que habita en su interior. Este profundo respeto por los materiales nobles y por el proceso artesanal convierte cada creación en una obra única e irrepetible.

La figura femenina constituye su principal fuente de inspiración. A través de formas orgánicas y estilizadas, sus esculturas evocan fuerza, movimiento, equilibrio, sensualidad y serenidad, integrando estos elementos con la belleza natural de la madera, la piedra y el metal mediante el alambre o cadenas.

El trabajo de Henry Villalobos representa la unión entre la tradición artesanal y una visión contemporánea de la escultura. Cada creación es el resultado de un proceso paciente y meticuloso, concebido para perdurar en el tiempo y formar parte del patrimonio personal o institucional de quienes valoran el arte como una expresión de identidad, permanencia y autenticidad.

Sus obras han trascendido el objeto artístico para convertirse en profundos lazos de amistad con coleccionistas y clientes alrededor del mundo, donde cada pieza refleja una esencia única e irrepetible y encuentra un lugar donde su historia continúa.

Hombre sentado junto a una escultura de madera de una figura femenina en un espacio interior.

Experiencia Internacional

Reconocimiento

  • Primer lugar en Escultura, V Certamen Nuevos Valores, Bienal de las Aguas, Costa Rica (2010).